
Joven rescatada en Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas, agradece por no haberla dejado de buscar hasta encontrarla.
Desde sus redes sociales, Zayda Merari Moya Pesina, de 26 años de edad, precisa que no se fue de fiesta y que tampoco andaba con su novio. Denuncia que fue privada ilegalmente de su libertad. Además, expone que durante su cautiverio de 5 días, no recibió apoyo de la empresa para la que trabajaba.
Tras haber sido víctima de un delito tan grave como lo es el del secuestro, Zayda Merari también envía un mensaje a la población para evitar poner en riesgo su seguridad, su integridad física… su vida.
Aquí el texto que escribió:
“Hola a todos. 🥹💗
Amigos y conocidos, hoy solo quiero decirles GRACIAS.
Gracias a Dios, a mi mamá que hoy está en el cielo, a mis hermanos, a mi familia y a cada una de las personas que oró por mí, incluso aquellas que no me conocían. Nunca tendré palabras suficientes para agradecer tanto cariño.
La noche del 10 de julio, al salir de mi trabajo, iba por la cena para llegar con mis hermanitos. Nunca pude llegar.
Fui SECUESTRADA.
Desde ese momento no dejé de orar. Le pedía a Dios y a mi mamá que me ayudaran a volver a casa, que me llevaran nuevamente con mis hermanos. Sentí muchísimo miedo, pero nunca perdí la Fe. Siempre confié en que Dios me permitiría regresar con mi familia.
Cuando finalmente fui liberada, la madrugada del 15 de julio, y pude volver a abrazar a mis hermanos y a toda mi familia, entendí la FUERZA tan grande que tienen las oraciones de tantas personas.
También quiero aclarar algo, porque se dijeron muchas cosas.
NO estuve de fiesta. NO estuve con un novio. NO me fui por decisión propia. FUI PRIVADA ILEGALMEBTE DE MI LIBERTAD.
Jamás habría dejado a mis hermanos esperándome en casa ni habría dejado de comunicarme con ellos por voluntad propia.
Agradezco profundamente el hecho de haber regresado con vida, el haber sido LIBERADA. En un Estado donde tantas familias siguen esperando el regreso de sus seres queridos, sé que volver a abrazar a los míos es un milagro, que nunca dejaré de agradecer.
Quiero decir también que, durante esos momentos tan difíciles, no recibí el apoyo que esperaba por parte de la empresa donde laboraba. Es una situación que más adelante atenderé por las vías correspondientes. Hoy mi prioridad es recuperarme y estar con mi familia.
Hoy solo quiero abrazar a mis hermanos, agradecerle a Dios esta segunda oportunidad y pedirles a todos que se cuiden mucho.
Avísenle siempre a alguien cuando salgan, compartan su ubicación con personas de confianza, manténganse comunicados y nunca bajen la guardia.
Gracias infinitas a todos los que oraron, compartieron mi fotografía, preguntaron por mí y nunca dejaron de tener esperanza.
Gracias por ayudarme a volver a casa”.

